El pasado domingo se celebró la edición número 80 de los premios de la academia y la verdad estuvo medio desangelada. Y opino esto por muchas razones:
La escenografía estuvo de verdad mal hecha, cualquier producción teatral en cualquier Universidad hubiera hecho un mejor trabajo, de verdad que se podía ver el unicel mal pintado en algunas partes.
No hubo un vestido lo suficientemente horrible para criticar como el que utilizó Björk hace unos años o el que se atrevió a ponerse Jennifer López en una edición más reciente.
John Stewart estaba como que de mala, posiblemente porque lo dejaron hacer toda la presentación mientras terminaba su partido de tennis de Wii
No se notó emoción como en otros años en los que vimos como Cooba Gooding Jr.gritaba como loco cuando recibió el premio por mejor actor de reparto en Jerry McGwire o cuando Roberto Benigni caminó por felicidad por encima de las butacas, posiblemente lo más emotivo fue el discurso de agradecimiento de Javier Bardem
El montaje de las canciones nominadas de verdad que tuvo una falta total de producción
Mi esposa no vio los Oscares conmigo por primera vez desde que estamos juntos
Todo esto entre otras cosas, sin duda lo mejor fue haber visto la ceremonia con mis amigos César y Gaby además del buen Carlos, Amigos, de verdad que esto fue como en los viejos tiempos.
Hoy por la mañana sonó el despertador y sinceramente no me quería levantar pero tan sólo pensar en recorrer en Taxi los 17 kilómetros de hay entre mi casa y la oficina a la hora pico me hizo levantarme y alistarme para venir a la oficina. Aún hoy no pude dejar de recordar lo que sucedió el fin de semana.
El viernes por la noche mientras esperábamos a unos amigos en casa para cenar, mi esposa recibió una llamada telefónica (acaso hay de otras todavía), una de esas llamadas que a nadie le gusta recibir. Ese mismo día por la tarde Ricardo, papá de sus sobrinos Frida y Sebastián y ex esposo de su prima cinthia había perdido la vida cuando una camioneta tripulada por cuatro jóvenes se estrelló contra su auto.
Nadie está de verdad calificado para decir algunas palabras en un evento de estas magnitudes, ¡por favor! Frida y Sebastián perdieron a su papá terrenalmente hablando (puesto que le expliqué a Sebastián que no lo había perdido que simplemente había ganado un angelito que siempre lo iba a cuidar). Es impresionante escucha todo lo que comenta la gente en este tipo de eventos, era impresionante escuchar lo que yo tenía que decir ante tan desastroso desenlace de la vida de un hombre que a pesar de no haber sido la pareja ideal de mi prima Cinthia era el mejor papá que Frida y Sebastián podían tener, era impresionante y la vez deslumbrante ver la cantidad de personas que se dieron cita en el panteón Jardines del Recuerdo para despedir a Ricardo.
La pena, la sensación de impotencia, el enojo, la tristeza nos hacen decir cosas que en situaciones normales no pensamos en decir. Gran parte de la familia de mi esposa estaba enojada con los cuatro chavos que iban en la camioneta, mismos que también perdieron la vida. Y estaban enojados con justificada razón, aunque en esos momentos ya nada se podía hacer. Mi pena nacía no sólo por la partida de Ricardo a un lugar mejor, sino también por las cuatro familias que tuvieron que ver partir a sus hijos por el descuido y la imprudencia del que en esos momentos iba manejando la camioneta. El día del velorio cuando acompáñamos a mis sobrinos a que comieran algo, un hombre totalmente desencajado recargaba su cabeza sobre sus brazos postrados sobre la mesa de la cafetería, mi principal pensamiento era que se trataba del papá de una de la niñas que viajaban en la camioneta puesto que la estaban velando ahi. Solo espero de verdad que se mi hijo el que me entierre a mi y no yo a él, esa es mi pricipal plegaria a Dios en estos momentos.
¿En cuanto a lo que espero de esto?, bueno, eso es simple espero que la Familia de mi esposa pueda perdonar a esos cuatros niños o más bien al que iba tripulando la camioneta, porque durante mi vida ha sido mi acompañante en varias ocasiones el que me ha dicho que le baje a la velocidad y en este caso también esto pudo haber sucedido, dudo mucho que los otros tres tripulantes hayan alentado al mismo tiempo al piloto a que le subiera, espero también que Ricardo de verdad esté en un lugar mejor ya que aunque no lo traté mucho, la impresión que me daba era de un tipo dedicado a sacar a sus hijo adelantes, entiéndase, un buen Padre y además de todo era un buen Padre educado cosa que no puedo decir de muchas personas que conozco. espero también que Frida y Sebastián recen cada día y que durante sus rezos se puedan dirigir con su papá y decirle lo mucho que lo aman y lo mucho que lo extrañan, estoy seguro que ricardo los va a guiar desde allá donde está ahora. Espero también que el día que Dios decida que es tiempo para mi de ir a visitarlo yo esté en paz con todos mis seres querido para que cuando me recuerden digan: "Lo último que me dijo fue que me quería mucho"
La mañana ha llegado y es un día nuevo, los pájaros se escuchan cantar a lo lejos y el sol comienza a asomarse por encima de los edificios. Es un día nuevo y tan sólo espero que Ricardo esté donde esté se encuentre bien y que Frida y Sebastián puedan verlo con su nuevo ángel guardián.
Cada vez que veo a mi buen amigo César me presiona para que inicie mi Blog de deportes. El pasado domingo lo vi y me presionó nuevamente, pero no es una presión maldita como la que martita efectuaba día a día sobre su ex presidente, si aquel alto, firme y que se veía fuerte, cuya imagen hoy en día es más que decadente. La presión de César es una presión de hermanos. Apenas ese domingo caí en cuenta de que ya tengo más de 10 años de conocerlo. 10 años. Estoy en un punto de mi vida en la que los recuerdos empiezan a apilarse en montones de 10 años. En enero se cumplieron 10 años de mi programa de radio de la universidad (el cual sigue al aire, ¡viva Tiempo Fuera!), este año se cumplen 10 años de la última vez que fui a Europa (y la única al momento), tengo más de 10 años de conocer a mis buenos amigos César y Carlos, y en fin, son mucho recuerdo de 10 años.
Comentaba con mi esposa que el hecho de tener recuerdos con más de dos dígitos en cuanto a los años de antigüedad era sinónimo de que ya estamos viejos. Estoy a menos de seis meses de celebrar mi cumpleaños número 30 y gracias a Dios (y a la paciencia de mi esposa) estoy casado y tengo un hermoso hijo que está por cumplir dos años de edad. Me pongo a pensar ¿qué tan viejos pueden ser los recuerdos de mi hijo?
Hoy es Martes, tan sólo otro Martes, un martes más en el que posiblemente no pasen muchas cosas o posiblemente un martes que hará que las paginas de los diarios del día de mañana sean insuficientes para plasmar toda la información que se generará hoy (empezando por el concierto de Dylan), hoy es un Martes en que decidí que es tiempo de crear al hermanito de mi otro Blog. Si, hace tres semanas comencé a escribir en mi blog de deportes Tiempo Fuera y este hermano será el espacio para todo lo que no tiene que ver con el Futbol Americano, así que simplemente pondré a mis dedos sobre el teclado para sacar todo lo que está llenando la capacidad del disco duro de mi cabeza.
No se cuando es que visiten este Blog por primera vez pero vamo, sean bienvenidos a este el comienzo de una lluvia de ideas interminables.
Egresado de la Carrera de Ciencias de la Comunicación del Tec CEM en diciembre de 2001.
Productor y Locutor de deportes en Grupo Acir de 2002 a 2006.
Comentariasta de las transmisiones de la NFL con Fernando Von Rossum en el año de 2004 y 2005.
Locutor de los Diablos Rojos de 2002 a 2006 y en 2009